En el momento actual, pese a los avances proporcionados por la Medicina de Precisión, la Inteligencia Artificial y la robótica, sigue existiendo el sufrimiento y una parte de éste se debe a que los avances tecnológicos descritos se han acompañado de una brecha antropológica entre el médico y el paciente. El médico clásico tenía incorporado en su deontología profesional los conceptos del sentido de la vida y comunicación existencial.  Hoy en día, si predomina una razón técnica-instrumental, podemos asistir al fracaso existencial de la medicina.